
Poesía, narrativa y ensayo del autor, su vida y su obra. Un blog de Elizabeth Conte Chassin-Trubert
lunes, 9 de enero de 2012
domingo, 1 de enero de 2012
JOSÉ FRANCISCO ORTIZ MORILLO. EL MUNDO
EL MUNDO
Frederic Edwin Church, pintor estadounidense (1826 – 1900) - Cruz en un paisaje agreste
El mundo es un ovillo
de hilos dorados,
y en su vuelo lleva
el azul por horizonte,
un pájaro esquivo
de envolventes plumas,
un destello conquistado
del muro de las sombras,
porque alguien teje,
con denodada ilusión,
sus espacios vivientes.
José Francisco Ortiz Morillo
Santa Cruz de Mara, 31/12/2011
domingo, 25 de diciembre de 2011
JOSÉ FRANCISCO ORTIZ MORILLO. LA BENDICIÓN DE LA TIERRA
LA BENDICIÓN DE LA TIERRA
Albert Bierstadt, pintor germano estadounidense (1830 – 1902) – Atardecer en la pradera
Atento a la fugacidad de las horas
veo las infinitas posibilidades del día:
en su centro, el diamante y su color
de vanidad con tensos hilos
y poleas girantes y definitivas
con fragmentos hundidos en la noche,
abriéndose paso entre glaciales
de voces y torrentes en lejanía
porque lo humano acompasa
sobre las piedras sus furores de ceniza.
Las temibles Erinias sujetan el sol contra
otras formas del amparo; aquietan
al hombre dentro del cofre azul donde respira.
Hay algo de piedad en el universo,
porque aún espera constatar los últimos latidos
y en un punto del espacio, y en su huida
el tardo nombrar corroe y no lo sabe
porque el tiempo y los sonidos
pliegan en la vastedad incierta de los cielos
de fulgores la bendición de la tierra.
José Francisco Ortiz Morillo
Santa Cruz de Mara, 23/12/2011
viernes, 23 de diciembre de 2011
JOSÉ FRANCISCO ORTIZ MORILLO. EL LIBRO DE MI AMIGO
EL LIBRO DE MI AMIGO
Vincent Van Gogh. (1853-1890). Pintor holandés. Doce girasoles en un jarrón.
A Isabel Sofía Rivero Ortiz, mi nieta.
Dile a tu amigo que pinte a la barbie
cascando nueces. La miré entonces
en su alegría, en la intensidad
de las palabras, y yo no sabía
quién era mi amigo, hasta que trajo
el libro que un día vio en
mi biblioteca y acarició el empaste,
los colores y el papel satinado
donde giraban los soles de la vida;
fue un obsequio, y ella lo lee y mira
desde sus cinco años, y sus ilusiones
tienen el espacio de sus muñecas
donde mi amigo encontró
su morada de sueños; el libro
de mi amigo, Vincent Van Gogh.
José Francisco Ortiz
Santa Cruz de Mara, 26 de noviembre de 2011
jueves, 22 de diciembre de 2011
JOSÉ FRANCISCO ORTIZ MORILLO. LA RAMA Y LA TIERRA
LA RAMA Y LA TIERRA
Myhály Munkácsy (1844-1900). Pintor húngaro. Un camino
Volvemos a la senda
y en el pertinaz trasiego
de sus contornos dormidos
giramos hacia el abismo,
para desbrozar la luz
que la vida nos entrega
guardamos las huellas
al borde del camino
donde alguien nos concilia
con el dolor de la vida
como una hoja
retenida por el aire
entre la rama y la tierra.
José Francisco Ortiz
21 de diciembre de 2011
jueves, 15 de diciembre de 2011
JOSÉ FRANCISCO ORTIZ MORILLO. PESSOA
PESSOA
Damián Flores Llanos, pintor español (1963) - Fernando Pessoa
Pessoa mira su rostro – ¿Cuál de
tantos?–
y son bifurcaciones. Cuando quiere reconocer
la simplicidad de sus actos
la vida que sólo él cree conocer
conversa con Heráclito, su hermano
y no es un diálogo marchito. Se dicen cosas
que apenas escuchamos en cada golpe de agua
en las faenas del aire
juntos en el río que nunca han abandonado.
y son bifurcaciones. Cuando quiere reconocer
la simplicidad de sus actos
la vida que sólo él cree conocer
conversa con Heráclito, su hermano
y no es un diálogo marchito. Se dicen cosas
que apenas escuchamos en cada golpe de agua
en las faenas del aire
juntos en el río que nunca han abandonado.
Ambos concilian sus gemelas
apariencias
(no sé cuál Pessoa mira en este instante el lago
ese mar que es el morir, la fontana de Ismael
el poeta de la Legión Extranjera, con honores
y medallas y una pierna de recuerdo en el desierto
como Rimbaud en los trópicos
salpicado por la amorosa fiebre del oro)
Sé que ahora vagas solo por las calles de Lisboa
(Maracaibo es el puerto
donde el sol echa sus amarras
y sus altos muros acallan nuestras voces
a veces – mi memoria es indiscreta – creo retenerla
y trato de grabarla en los pliegues sinuosos
de la ruta que nos lleva a otra ciudad.)
(no sé cuál Pessoa mira en este instante el lago
ese mar que es el morir, la fontana de Ismael
el poeta de la Legión Extranjera, con honores
y medallas y una pierna de recuerdo en el desierto
como Rimbaud en los trópicos
salpicado por la amorosa fiebre del oro)
Sé que ahora vagas solo por las calles de Lisboa
(Maracaibo es el puerto
donde el sol echa sus amarras
y sus altos muros acallan nuestras voces
a veces – mi memoria es indiscreta – creo retenerla
y trato de grabarla en los pliegues sinuosos
de la ruta que nos lleva a otra ciudad.)
En vano la muestran las cartas
geográficas
(cómo podrían los mapas
guardar un solo verso de Pessoa)
(cómo podrían los mapas
guardar un solo verso de Pessoa)
José Francisco Ortiz
De: Musgo de nuestras aldeas (2002)
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