viernes, 11 de enero de 2013

LO HUMANO


LO HUMANO


Remedios Varo (1908 – 1963). Pintora hispano mexicana. El mundo



Todo humano tiene sus dioses implacables, sus demonios infames y el rescoldo de lo imposible como carta de navegación. No siempre estas cosas funcionan como alertas en el alma, ni siquiera fecundan un destino, son sólo pruebas y nada más.

Entonces, debe hacer sonar el eco de la sangre, en la magnífica irreverencia ante lo creado que llega como manifestación de lo exterior, para ofrecerse legítimamente como su propio hacedor.

No es tan sencillo, las voces de la sangre también reclaman un origen deificado y de tanta sombra a veces cree venir de las estrellas, su parte más oficiosa la construye la costumbre, la mirada, las pertenencias, lo natural de lo visible que es en sí mismo un ocultamiento y arraigo a lo imprevisible de la vida.

Somos menesterosos entregados a la caridad del mundo. Así ha construido la humanidad sus estrategias para no enfrentar lo insondable que hay en cada individuo y rendirse ante la excusa de lo colectivo, porque así las cosas son materia previsible, cascarón donde se acomodan las insuficiencias de la cultura y no sabe, no quiere saberlo, la materialidad trocada en ángel protector luce sus galas hasta las puertas del infierno.


Santa Cruz de Mara, 28/7/2012


José Francisco Ortiz Morillo.

miércoles, 9 de enero de 2013

FILIACIÓN DE LAS PALABRAS

Anne-Francois-Louis Janmot (1814-1892). Pintor francés.




A Lisbeth Morales, un ser humano especial.



La tierra es la madre del poeta;
y la nube, el padre.
Pon los pies en la tierra, suelen decirle
(¿cómo podría el poeta pisarla?)
cuando anda en el aire suspendido,
cuando balbucea algunas palabras
ignoradas para la prole humana
que le mira desde su lejanía
y no acierta a descifrar
qué es lo que hace este hombre
a tanta distancia del común decir;
no saben que conversa con su padre
acerca de las estaciones, del clima
y otras cuestiones no menos
fundamentales como el crecimiento
de la hierba, los pájaros y la cálida
efervescencia de la gente
que se anuda a sus querencias…
Entonces, como un regalo, la nube,
llueve para que todo germine
y haya paz entre los hombres.



Santa Cruz de Mara, 9/1/2013



José Francisco Ortiz Morillo

domingo, 6 de enero de 2013

LAS CARTAS DE MI MADRE


Jan Vermeer de Delft (1632-1675). Pintor holandés. Dama en azul, 1664.



Mi madre solía escribir largas  cartas,

un torrente de palabras venía de pronto

de su silencio, de la pobre soledad

de sus días y las enmarcaba desde sus ojos

negros de relámpago y niebla

como un turbión de ecos contra

la vastedad del porvenir ignorado.



Sus cartas perfumadas iban a mi padre

—no sé si las leía, estaban tan distantes—

algunos destinos buscaban el calor

de los familiares ausentes, un secreto

decir, lento y auspicioso hablaba

de otros tiempos, de la casa y de los abuelos

de alguna muerte ignorada

que sólo en los patios, cuando el sol

acuciaba las sombras, era recordada.



Cuando mi madre escribía

las cartas con la tibia humedad de la mirada,

con la brevedad ignota de las palabras,

yo tenía la certeza del mensajero,

seguramente un niño porque,

en la edad de la pureza,

únicamente se puede acercar a Dios.





Santa Cruz de Mara, 5/ 1/ 2013






José Francisco Ortiz Morillo

sábado, 15 de diciembre de 2012

BABEL



BABEL


Raquel Forner (Buenos Aires, 1902 -  1988). Pintora, escultora argentina. La Torre de Babel, 1947.



Estuve en la Torre de Babel,
la arena y el sol de los desiertos
humillaron hasta el fondo
de mis huellas la palabra guardada,
mis enseres fustigados y el temor
en mis manos descubría
la costumbre de mirar hacia lo alto,
ojos de sequía por vertederos
de sombra, alma aspiradas
en vértigos hacia la nada,
gradas colmadas por el vacío.

Un cielo de esplendores,
en la infinita lejanía despertaba
sus moradas, y las fraguas
del verbo derramaban el opio
incesante de los días, como piedras
reventadas en los muros del sueño.

Estuve en la Torre de Babel,
asperjaban las voces en el hueco
festín de lo innombrado
y vi sus cuerpos desteñidos por la luz
contra la marea del silencio.

Santa Cruz de Mara, 7/12/2012.


José Francisco Ortiz Morillo

viernes, 14 de diciembre de 2012

JOSÉ FRANCISCO ORTIZ MORILLO



 
Héctor Poleo (1918 – 1989). Pintor venezolano. La rose, 1966


Porque siempre habrá un camino para el deleite de la forma, el rumbo tantas veces efímero del amor, y sólo en la constancia de la rosa reserva su fulgor más secreto, pervive en la piel como un mapa por recorrer en la voz de la amada. La memoria de eros redime los días nublados.

Santa Cruz de Mara, 12/7/2012


José Francisco Ortiz Morillo

lunes, 3 de diciembre de 2012

LOS GESTOS



LOS GESTOS

Jorge Apperley (1884 -1960). Pintor inglés. Mantón de manila.


     Nada más preciado en la mujer
     que los gestos, el lento giro
     de sus manos en la conversa,
     embriagadas por el aire,
     parecen alas a punto de quedar
     suspendidas justamente
     en la mirada fugitiva del sol,
     nada más preciado en la mujer
     que unos labios temblorosos,
     donde las palabras callan
     los lentos ardores de su piel,
     porque está sumergida
     en el aliento grave del amor,
     nada más preciado en la mujer
     que la cascada de su risa,
     alerta y valiente, ante el desafío
     de su poderoso corazón.



Santa Cruz de Mara, 1/11/2012



José Francisco Ortiz Morillo

martes, 27 de noviembre de 2012

FAENA


FAENA


César Rengifo (Caracas el 14 de mayo de 1915 -l 2 de noviembre de 1980). Pintor y dramaturgo venezolano.




     No dejes que el día termine
     sin cumplir con tus pensamientos.
     No permitas que los demás
     se apropien de tus sueños:
     ellos no saben lo que es compartir,
     no sólo rasgan tus vestiduras
     el pedazo de pan que hay en la mesa.

     Y aún sin que puedas darte cuenta
     porque conocen dónde guardas
     las monedas de tu amorosa faena,
     lo poco que te acompaña
     podría ser arrebatado en un instante.

     No guardes. Ni siquiera tus pensamientos.

     Hay tantas maneras
     de andar por la ciudad del vacío.



Santa Cruz de Mara, 2/5/2012



José Francisco Ortiz



lunes, 26 de noviembre de 2012

BOCETO



BOCETO



Anne-Francois-Louis Janmot (1814-1892). Pintor francés.



a Aurita Franchi Molina.

Cuando llegué a Maracaibo en 1953, traía tanta montaña y niebla en mis ojos, que al amanecer, cuando el ferry atracaba en el puerto, el sol venía a borrar la opacidad contenida en mi alma, y, al mostrarme una nueva dimensión de lo percibido, creía estar en una llanura donde sólo había agua hasta el horizonte. El lago me parecía cubierto por colchas, blandas y ligeras como el viento salobre que se deslizaba sobre mi rostro, y las olas reventadas en el muelle dejaban sobre mi piel alfilerazos picantes, y en la mirada, graciosas acuarelas de un festín de gaviotas que no he vuelto a ver. Desde entonces, pienso que el mar pertenece al mundo alado, como si un paraíso habitara en sus profundidades y en una continuidad sin fin, de formas y arabescos, nos trajera noticias de los ángeles girando entre las espumas.


Santa Cruz de Mara, 29/9/2012.

José Francisco Ortiz Morillo

miércoles, 14 de noviembre de 2012

ORO Y CAFÉ


ORO Y CAFÉ


César Prieto (Santa María de Ipire, Edo. Guárico, 1882 - Caracas, 1976). Pintor venezolano. Patio.


     Relumbran en el patio
     los círculos de oro,
     titilan en su lejanía
     desde un firmamento
     desapasionado,
     las esteras confirman
     la blanda conquista
     del tiempo y sus fulgores,
     y nada es mejor
     para un pensamiento
     redimido por el sueño,
     el fondo donde giran
     los destellos del café,
     con su aliento vespertino.



Santa Cruz de Mara, 5/10/2012



José Francisco Ortiz

viernes, 2 de noviembre de 2012

JOSÉ FRANCISCO ORTIZ




Marc Chagall ( 1887-1985)Pintor francés de origen bieloruso. Florero delante de la ventana, 1959.



Las puertas y ventanas fueron diseñadas para que una construcción se llamara casa, de lo contrario continuaría siendo una cueva y el hombre un cavernícola.

Lao Tse dice algo al respecto. Pero creo que hay un uso despreciable de esta garantía de la civilización: cerramos puertas y ventanas, no para alejarnos de los gruñidos ancestrales y de las terribles amenazas de nuestras acciones pasadas, sino para ostentar la prisión de nuestros bienes.

Cuando una ventana aparece abierta o una puerta deja un poco de iluminación interior, podemos decir que en ese recinto habita lo humano y, solícitamente, nos ofrece una cierta paz que intentamos emular.



Santa Cruz de Mara, 10/10/2012

José Francisco Ortiz Morillo