martes, 8 de mayo de 2012

MUJER



Héctor Poleo. Caracas, 1918-1989. Pintor venezolano. Maternidad.






     En las sábanas
     un río cárdeno,
     lumbre
     en lo profundo
     la mujer  mezcla
     sus anhelos,
     porque del barro
     la memoria
     y sus tejidos vuelven
     a recuperar
     una parte negada,
     el futuro
     de su vientre,
     acrisolado.




Santa Cruz de Mara, 7/5/2012



José Francisco Ortiz
(Carache, 1944). Poeta venezolano.

domingo, 6 de mayo de 2012

JOSÉ FRANCISCO ORTIZ.


 
Sarolta Bán (1982). Fotógrafa húngara.




La fama es sinónimo de fortuna. Su alegoría pudiera representarse por el vuelo de un pájaro siniestro metamorfoseado en tantas formas de ilusión que sería difícil reconocer sus trágicos emblemas. Es posible que su verdadera esencia sea la carroña y el olvido. En Canetti he encontrado esa visión, sólo posible en las masas: expansión y reducción. Cuando el individuo llega a los pedestales de la nombradía, ya no es él, y su poder es efímero, porque tiene sus raíces en la esperanza, trueno en un día soleado antes del eclipse.
06/05/12

sábado, 5 de mayo de 2012

JOSÉ FRANCISCO ORTIZ.





Pierre-Auguste Renoir (1894-1979). Pintor francés. Almuerzo de remeros, 1881.




Cuando se está cerca de la felicidad, significa una claudicación. Cómo puede ser, si una de las preseas más elevadas en nuestra sociedad hedonista es justamente ser felices: en ello consiste el subterfugio, lograr un estado paradisíaco, no importa el precio corporal y mental en su logro, muy parecido a los bienes que producen las drogas, estados de éxtasis, de embriaguez, es decir, de anulamiento de la voluntad. La felicidad es, entonces, una pérdida, una merma de nuestra capacidad de sufrimiento, de amar y de conquista del ser por el esfuerzo y la inteligencia. 

Todos aquellos que conocen de las miserias de la ostentación y el lujo, también de la pobreza y la esclavitud, están armados de lujuria y paciencia, para que en estos extremos perviva la felicidad como un destino.

Si pudiéramos, por un instante, calmar la voracidad de un corazón extraviado, tendríamos de nuestra parte a la naturaleza que cambia, en sus cuatro estados, no para destruir sino para evolucionar.

5/5/2012

JOSÉ FRANCISCO ORTIZ. EBRIEDAD .



EBRIEDAD




Antonio Molla Lorente. . Artista español.





     El elíxir de la rosa
     lo escancia el azulejo.

     Su canto,
     elevada estación,
     de ebriedad perenne,
     en su fuga,
     el cielo lo cobija.

     Relámpago de plumas,
     el firmamento herido.




Santa Cruz de Mara, 5/5/2012



José Francisco Ortiz
(Carache, 1944).  Poeta venezolano.





viernes, 4 de mayo de 2012

EN UN MUNDO DE VOCES / Conversación con José Francisco Ortiz



EN UN MUNDO DE VOCES / Conversación con José Francisco Ortiz


Redacción y entrevista: José Darío Bravo
Fotografía: Antonio Bravo




jueves, 3 de mayo de 2012

JOSÉ FRANCISCO ORTIZ MORILLO.

Bartolomé Murillo. Sevilla (1617-1682). Pintor español. Sagrada Familia del pajarito.





Lo humano se construye en la familia. Las relaciones con la sociedad no son sino proyecciones fractales del hogar. No saber diferenciar entre los deseos y las verdades de los miembros de su comunidad, las certezas y sueños de los hijos, y el espacio de infinitud necesario al ser amado, nada sabe del sentido de libertad y no puede autodirigirse.
José Francisco Ortiz
22/04/2012 

ENTREVISTA REALIZADA POR JOSÉ IGNACIO FINOL. ESTUDIANTE DE COMUNICACIÓN SOCIAL, URBE.



ENTREVISTA REALIZADA POR JOSÉ IGNACIO FINOL. ESTUDIANTE DE COMUNICACIÓN SOCIAL, URBE.


"La percepción y la imaginación son gemelas con vida propia"- José Francisco Ortiz.





         

JOSÉ FRANCISCO ORTIZ. VENEZUELA Y SU DESTINO.



VENEZUELA Y SU DESTINO.


José Francisco Ortiz




La lectura del artículo de Carlos Alberto Montaner, me obliga a realizar algunas consideraciones que pueden ser oportunas en esta hora difícil de la patria. Creo que dicho texto destila amargura y refleja poca consideración hacia el ser humano, son palabras menguadas de una pluma que parecía firme y que tenía en un principio nuestro respeto y solidaridad, pero creo que hay un abuso excesivo de tinta contra el presidente venezolano, habida cuenta de que pareciera para estos pensadores de turno que mis compatriotas no tuvieran la inteligencia para resolver sus propios problemas. Hay tantas brasas en el fogón que casi nos sofocamos con el humo, y tanta palabrería que no hay espacio para la reflexión.

No soy chavista y no creo que la oposición tenga respuestas para llevarnos a buen puerto. He visto cómo ambos lados mienten descaradamente, y estoy seguro de que nosotros los venezolanos sí sabemos reconocer las virtudes y defectos de lo humano. 

No me sumo al vocerío necrofílico. Que las dudas de hoy no se conviertan en los dolores del mañana, y que nuestra sabiduría de salón no acrisole las necedades del porvenir. 
No soy chavista y sin embargo Dios dé larga vida al presidente porque es un hombre con un ideal, nos agrade o nos deprima con sus discursos, en verdad la palabra en la política tiene sus licencias y sus claves altisonantes. Y sería pasar por ingenuo si no comprendiéramos esos ciframientos entre unos por mantener el poder y otros por alcanzarlo. Lo que no sabe, o no quiere saber el señor Montaner y sus acólitos vuela plumas es que hay una conexión profunda entre el presidente venezolano y una altísima porción de venezolanos que fueron segregados, negados y convertidos prácticamente en nadie en las décadas pasadas, a pesar de que hubo gente ilustre que llamó la atención sobre tales problemas.
La polarización del país agrava las soluciones. Ambos bandos sólo escuchan lo que quieren oír, y hay gente que lo sabe, y escribe y habla, y grita hasta el aturdimiento para exaltar el silencio como gratificación de la incomunicación.


José Francisco Ortiz Morillo.

JOSÉ FRANCISCO ORTIZ MORILLO. UNA NOTA AL MARGEN.



UNA NOTA AL MARGEN





Carlos Alberto Contreras Dávila. Fotógrafo venezolano. 2006





Poesía y memoria o la inutilidad de la palabra pudieran ser un festín o los giros incesantes del tedio para explicarnos en el tránsito de nuestras vidas. Cuando escribí ese poema (la mayoría de los que aparecen en Bajo esta soledad, (1972), tendría unos veinte años (todos conocemos el esfuerzo para publicar un libro, y en ese caso de libro inicial entre su escritura y publicación hubo un lapso de unos seis años). Lo interesante, me pregunto a partir de los generosos comentarios de poetas y amigos en fb, es que a esa edad mi memoria estaba a cuarenta y ocho años de distancia y mis versos sólo eran recuerdos que se desplegaban inciertamente en aquella edad febril, por lo pronto trato de encontrarme en aquellos días y no sé si por azar o por deslinde de tiempos, porque aún vivo en el mismo lugar, hay una zona que me ha sido vedada y soy una ilusión que canta.

José Francisco Ortiz Morillo
Santa Cruz de Mara, 01/05/12


JOSÉ FRANCISCO ORTIZ. FAENA






FAENA



Bill Brandt (1904-1983).  Fotógrafo inglés. Going home.




     No dejes que el día termine
     sin cumplir con tus pensamientos.
     No permitas que los demás
     se apropien de tus sueños:
     ellos no saben lo que es compartir,
     no sólo rasgan tus vestiduras
     el pedazo de pan que hay en la mesa.

     Y aún sin que puedas darte cuenta
     porque conocen dónde guardas
     las monedas de tu amorosa faena,
     lo poco que te acompaña
     podría ser arrebatado en un instante.

     No guardes. Ni siquiera tus pensamientos.

     Hay tantas maneras
     de andar por la ciudad del vacío.



Santa Cruz de Mara, 2/5/2012



José Francisco Ortiz
(Carache, 1944). Poeta venezolano.




martes, 1 de mayo de 2012

JOSÉ FRANCISCO ORTIZ MORILLO. CONTRANOTA: CRÓNICAS DE CARACHE


Contranota

CRÓNICAS DE CARACHE


Carache. Fotografía: Carlos Arrieche


¿Quién no ha tenido un río en la infancia para prolongar los sueños y la imaginación? Si el mar es el sitio de la memoria, del regazo materno, el río es el disparo contra la oquedad del destino. Allá van nuestros más recónditas ensoñaciones.

Minumboc es un hilo de agua (no sé si aún existe porque lo han ido tupiendo los desechos del progreso) que me ata a mi lugar de origen, Carache.  Entre montañas y neblinadas tardes de otros tiempos, cuando el cielo abría sus compuertas y las nubes anegaban las calles con un turbión cremoso que empastelaba las paredes, y la esperanza bajaba por los pastales y peñascos arrasados: “Estamos en un círculo de montañas / hendidos en la penumbra de la lluvia / con unos sorbos de café / mientras la niebla / nos habla de los ausentes / que se encuentran solos / en el viejo cementerio de La Playa / profundos y sonoros / en el campanario del pueblo, / pero a ellos nada les resiente / ni la humedad de laderas y quebradas, / están cobijados en los montes / que el viento lleva silbantes. / Sólo mis pasos junto a sus lechos / sin que los pinos / y tantos rostros en el aire / presientan la devastada soledad del corazón” (Cantares, 1987)

Luego, nuestro padre – obrero petrolero, que la reversión jamás pagará sus noches expectantes frente el trepidar de máquinas, humo y aceite – nos condujo a estos lugares de agua mansa. Y Yo, que nunca había visto tantos espejos restallantes bajo el sol, y tanto rumor de arenas y hojas blandiendo en el horizonte, no podía creer que tanta dimensión cupiera en un mismo sitio.

Nunca me alejé de aquellos cerros, ni de los valles. Había un reclamo a la memoria de los sonidos, los olores y sabores (Baudelaire) de una naturaleza que nos cruzaba palmo a palmo la piel. Pero tampoco he abandonado esta tierra zuliana donde han nacido y crecen mis poemas. Una ciudad que es el horizonte mismo, una ardorosa costumbre de llamarse Maracaibo, y ser justamente el equilibrio de la memoriosa claridad que sobre las rampas del viento nos vistió de sal alguna vez en otredad, para guardar el nombre mágico del lago.

El río y el lago han venido haciendo su trabajo en silencio, horadando sin cesar la vida para transmutarla en otra que nos viene con los años, sin darnos cuenta – casi nunca nos enteramos – de cuánto ha trasegado la sangre por los cauces de la naturaleza como un Heráclito irredento en la profundidad del recuerdo. Incluso, para alguien que trabaja con greda de los sueños, sólo es dado reconocer que no hay dos momentos exactos y que el azar es infinito. Que ama, sin embargo, el rostro luminoso de lo viviente: fraguado en el pozo del inconsciente colectivo para restituirse en el alma individual, para avistar en las vigilias los fulgurantes trazos de una caligrafía inmarcesible.

Jesús Quevedo Durán fue el cronista de Carache, labor truncada por la muerte cuando se dedicaba con pasión a recuperar los papeles de su pueblo; reconstruir la historia y los recuerdos de las gentes que hicieron y hacen posible la existencia carachense. Las he revivido en cada una de esas páginas escritas con el acento del hombre de montaña. Como fantasmas se han cruzado en mis pensamientos: memorables duendes de la infancia, crónica familiar y recodo de ausencia, donde acrecen los días perennes del arado.

Maracaibo, diario Panorama. 2000.


José Francisco Ortiz


JOSÉ FRANCISCO ORTIZ. TRADUCIDO AL PORTUGUÉS.




domingo, 29 de abril de 2012

JOSÉ FRANCISCO ORTIZ MORILLO. BLANCO.



BLANCO




Maciej Duczynski (1975). Fotógrafo polaco.






     Hay distancias
     paso de universos contenidos
     sin que podamos
     medir su exacta dimensión.

     Anotamos el pulso
     en la transición necesaria
     para que exista el sueño,

     cómo pudiéramos decir
     que la vida es un río
     y la mar espera,
     sin que ese lugar
     de ligada separación
     respire
     incesante por nosotros.



Santa Cruz de Mara, 29/4/2012




José Francisco Ortiz
(Carache, 1944). Poeta venezolano.




                                    

sábado, 28 de abril de 2012

JOSÉ FRANCISCO ORTIZ MORILLO. LA CIUDAD INFERNAL



LA CIUDAD INFERNAL

A Miguel Ángel Campos.




Quint Buchholz (1957). Artista alemán. Man on ladder.




De todos los mapas no los hay más fidedignos y terribles que los libros.
Todas las líneas territoriales se concentran, aunque parezca atrevido uno cree ver zonas en extensión, mares de donde fluyen ríos con apariencia de pentagramas insinuantes de ciudades inhóspitas, mujeres portentosas flagelando a míseros hombres, suplicantes de besos, y objetos danzantes como si tuvieran vida propia arrebatando a los ojos la memoria y el sueño; niños aferrados a los columpios donde atan a sus padres y nubes cernidas y pájaros inciertos porque sin alas no podían volar, y volaban, volaban por las praderas detrás de las alas girantes de los molinos. Yo conocí las ciudades de Italo Calvino, viajé con Marco Polo, y con los sabios que me proporcionó el I Ching pude acercarme a Kublai Jan, sólo en imágenes, porque después de visitar a Ipazia, no podía resistirme al poder de las cosas sin llegar a comprender que los signos que llamamos palabras no me servirían de nada .




José Francisco Ortiz
(Carache, 1944). Poeta venezolano.




JOSÉ FRANCISCO ORTIZ MORILLO. EL PEDERNAL



EL PEDERNAL





Ferdinand Hodler (1853-1918). Pintor suizo.








     Escribo sobre papel, aún escribo
     y saltan de pronto del pedernal
     fragmentos ariscos y sonoros,
     su brillo azul rasga y colma
     mis manos y suelo conseguirlos
     debajo de la mesa,
     migas de una antigua ilusión
     girando, girando hacia adentro
     contra el pulso que los retiene,
     y saltan ariscos, invencibles y sonoros
     sin que mi alma atormentada,
     por un instante, pueda retenerlos.




José Francisco Ortiz Morillo
Santa Cruz de Mara, 20/4/2012

JOSÉ FRANCISCO ORTIZ MORILLO.



André Kertész (Budapest, Hungría, 2 de julio de 1894 - Nueva York, Estados Unidos, 28 de septiembre de 1985). Fotógrafo húngaro.





Cuando la mente anda en su hora de ocio, se toma algunas libertades, no sólo ilusiona, también crea, y al parecer alcanza mayores gratificaciones sin desgaste como le ocurriría en su habitual actividad humana. Es que el trabajo tiene en nuestra sociedad una orientación crematística, esclavizante y negadora del sentido lúdico en el hombre; en cambio, cuando termina la faena, la mente recuerda el recreo escolar, más que las vacaciones, siente un aire de libertad inexpresable. Los poetas recrean su espíritu y lo fortalecen, no por ausencia fabril, sino por presencia consagrada a la vida. 




Santa Cruz de Mara, 20/04/2012

domingo, 15 de abril de 2012

JOSÉ FRANCISCO ORTIZ MORILLO. INEFABLE



INEFABLE



Armando Reverón ( Caracas, Venezuela, 10 de mayo de 1889 – Caracas 18 de septiembre de 1954). Pintor venezolano. Paisaje





     La tarde
     es un presagio
     inalcanzable
     a la frágil memoria
     de los sueños



De: Bajo esta soledad (1972)



José Francisco Ortiz Morillo

jueves, 12 de abril de 2012

JOSÉ FRANCISCO ORTIZ MORILLO. CON ESTA PÁGINA SALVADA.




CON ESTA PÁGINA SALVADA

   
 
Alphonse Osbert (1857-1939). Pintor francés. El misterio de la noche.





     El viento trae las páginas rotas
     de un cuaderno que antaño lucía
     los nombres de amigos
     que forjaban sueños a la luz del día;
     tenían el corazón del tamaño
     que los hombres solemos tener,
     giraba la sangre hacia las estrellas
     y en las calles había un temblor
     con el nombre esperanza, utopía
     solíamos llamarla para que fuera
     más cierta, como si las manos
     pudieran encontrar el exacto volumen
     de las palabras, y el Minotauro
     desapareciera entre las sombras
     de las esquinas cruzadas de la vida.

     Alguien desvencijó el cuaderno,
     alguien trató de tachar
     los nombres de mis amigos
     y trazó una raya gruesa, estúpida
     como el muro de Berlín,
     con sus altísimas paredes.

     Qué hago ahora
     con esta página salvada,
     leo sus nombres
     simples y verdaderos,
     escucho sus pasos
     pero no los veo.




José Francisco Ortiz
Santa Cruz de Mara, 11/4/2012

sábado, 7 de abril de 2012

JOSÉ FRANCISCO ORTIZ MORILLO. DIÁLOGO



DIÁLOGO


 
Rembradnt Van Rijn (1606 - 1669). Pintor holandés.  Dos ancianos.



     Sócrates viene algunas veces
     y conversa conmigo. Somos imágenes
     que el tiempo disuelve y repara
     sin que podamos alcanzarnos.
     No es la poesía—me dice—ni
     la riqueza, ni los honores o cargos
     sólo por la justicia el hombre
     cuida sus pasos. No sabe el viejo,
     porque no puede leer las cosas
     de este siglo, que la justicia es una
     palabra arrasada y vuelta tantas veces
     celestinamente a su virginidad,
     a su pudor socavado, pero
     justamente, le digo, en todo
     tendrías razón, sólo la poesía
     (¿por qué no lo sabías, oh, maestro?)
     es la divina justicia, la única
     que puede habitar el corazón humano.


José Francisco Ortiz Morillo
Santa Cruz de Mara, 30-3-2012