jueves, 5 de julio de 2012

CUANDO MUERA



CUANDO MUERA


 
René Magritte (1898 - 1967). Pintor belga. L'au dela, 1938



Cuando muera
no habrá horas
para marcar mi fuga,
no habrá sacerdotes
que remuevan las hojas,
ni vírgenes,
ni santos,
habrá un silencio oculto
con ansias de gritar.



De: Bajo esta soledad (1972)



José Francisco Ortiz

miércoles, 4 de julio de 2012

A QUIEN CORRESPONDA.



A QUIEN CORRESPONDA.




No quisiera que en mi país, ni en otro lugar del mundo, hubiera odios y separaciones entre hermanos; no quisiera que las enfermizas luchas políticas nos arrebaten los días de gloria de humana vida, no quisiera, en fin, que la lengua altisonante de cualesquiera de los bandos se imponga sobre la sindéresis y el cuidado que debe recibir el corazón de nuestra juventud.

Tal vez, mis cansados ojos no hagan la lectura correcta de este tiempo y no entienda que lo humano en su riesgo sea su propia víctima y victimario, como esos árboles que se despojan de sus ramas, y sus hojas en un erial de sombra carcomida sean el abono que lo haga resurgir de la nada hacia las alturas.

Todo es posible, pero a riesgo de no poder descifrar la trama de la historia, apelo a la voluntad humana para que no haya presos políticos, ni hoy ni mañana, en las cárceles del mundo. Vayan pues estas palabras, para unirme al ruego por la libertad de Iván Simonovis.


Mas este ruego es posible porque soy un hombre que entiende la libertad como un proceso, porque el hombre es un proceso de construcción infinita desde su individualidad y porque le asiste un compromiso que no puede ser hipotecado con parcialidad alguna. No quiero crear falsas expectativas y que se me tome por un iluso en la turbiedad de las aguas. Ya lo he dicho en otras oportunidades –nunca está demás su reiteración– no me agradan muchas de las acciones de este gobierno, pero, al mismo tiempo, he celebrado sus aciertos; no comparto la vociferante alarma de la oposición porque tengo la edad suficiente para conocer, no por mi profesión de comunicador, sino por mi experiencia de tantos años que, también, hay engaño en ese discurso tibio, mezcla de bonanza pendenciera de la cual, seguramente, mañana habrá arrepentimientos.

Es mi conciencia la que habla, no tengo compromisos con nadie, “sólo la verdad os hará libres”, dijo alguien sumamente importante, y así lo he entendido, y, al mismo tiempo, sé que esa libertad sólo es posible en el recipiente de las sociedades que no están atadas al juego epocal de los mesianismos desorbitados.

Santa Cruz de Mara, 1/7/2012

José Francisco Ortiz Morillo.

POEMA



POEMA

Odilon Redon (1840-1916). Pintor francés. Landscape with sunset, 1868.



     Sobre las páginas en blanco
     esta lenta vibración de las palabras,
     este juego inconcluso, incesante,
     de la precaria insinuación del poema.
     En cielos espejeantes
     como un señuelo de despojos
     la muerte vaga entre las sombras.


 De: Cantares (1986)


José Francisco Ortiz.

martes, 3 de julio de 2012

I.



I





Gabriel Bracho (Los Puertos de Altagracia, EdoZulia,1915 - Maracaibo, 1995). Pintor venezolano..
Nacimiento de El Silencio, 1940.





 He andado en esta tarde por las tierras de El Dorado. He conocido sus
reyes, sus esclavos hendidos en el azufre que baña sus huesos con
fulgor de extraña hierba. He alcanzado una antigua calle que lleva
irredenta al recinto de hombres sagrados conmovidos por la liturgia de
sus dioses implacables, con ardor de metales hundiéndose en alfabetos
y números.
He conocido ciudades blancas como el aire que las atraviesa
ascendiendo entre bosques y columnatas sin tregua sobre pendientes y
cascadas luminosas, como una feria antigua donde dulces mendigos se
dan un abrazo como si fueran hermanos.
Vivo en este lugar, a la orilla de un lago, junto a las voces que me
presienten cuando una larga ola rasga el silencio.
Sé que por las noches esta llama será un velo tendido en la memoria.


De: Poemas del mediodía (1990)


José Francisco Ortiz Morillo


domingo, 1 de julio de 2012

MUNDO DIGITAL.



MUNDO DIGITAL

André Kertész (Budapest, Hungría, 1894 - Nueva York, Estados Unidos,  1985). Fotógrafo húngaro.



En nuestros estudios de primaria ya contábamos con las tablas que usan los escolares de ahora. Era una maravillosa pizarrita, en blanco y negro o gris porque el mouse era un plomillo que servía de lápiz o creyón para escribir y dibujar las lecciones que el servidor nos enviaba (la maestra Chepina) y recibíamos en alta definición, sin las trampas de la publicidad, de los emoticones y de los spam que pululan en las redes, amén, por supuesto, del canto de los pájaros, del viento helado que se colaban por las puertas, y los cuchicheos propios de la edad en un salón de clases.

¡Cómo aparecían de pronto, llevadas por nuestra nerviosa mano las historias, los bordes de la geografía, las matemáticas danzantes y las palabras cancioneras con el sonido elemental y humano de nuestra maestra!

Bastaba que, atraídos por nuestra curiosidad, aparecieran en 3D los cerros, el cascabeleo de los potros en el empedrado de las calles, y la humedad rampante de los árboles cuando se agitaba la mañana; el olor del pan, de las mieles que rondaban al pueblo desde los ingenios y los cañaverales.

Y, sin embargo, había algo mágico en aquella pizarrita, porque aunque entre una y otra lección debíamos borrar, todo quedaba en la magna red de la naturaleza a nuestra disposición...

Oh, días sagrados que nos ensañaron el valor de la vida y por tanta fortuna, haber sido hijos de la memoria.


Santa Cruz de Mara, 24/6/2012.


José Francisco Ortiz Morillo.


viernes, 29 de junio de 2012

CANTO





CANTO



Emilio Boggio (Caracas, Venezuela, 21 de mayo de 1857 - Auvers-sur-Oise, Francia, 7 de junio de 1920). Pintor venezolano.




Canto
con las palabras que forjaron en la niñez
las nudosas manos
de artesanos armados de prodigio,
que descubrieron en el trigo
la efervescencia del pan entre los hornos
calentados dulcemente en las mañanas
como si estuvieran renaciendo en el instante
en los fogones donde se consagra la comida
y la repartían en recipientes de arcilla,
y luego hablaban de las cosas más triviales
para formar el mundo
que guardaron sus ojos para siempre
en cada uno de nosotros.

¡Qué magnífica emoción
en el tiempo previsto para las faenas!
Y no sólo bastaba el deseo
ni la añoranza
ni el mirar las cumbres
en los caminos agrarios
que nos traían toda la vida
y que alguna vez recorrimos
al lado del sembrador y del arado perenne.

Nunca podré reconocer lo suficiente,
como una garantía cálida de progreso,
el suelo donde andan nuestros pasos.

Ahora las gentes hablan de cibernética
aventados e indolentes en sus pequeños espacios
en los máximos edificios
que destellan sobre los cristales
la embriaguez de los hábitos nocturnos
como si se tratara de un lugar extranjero.



De: Cantares (1986).



José Francisco Ortiz

miércoles, 27 de junio de 2012

BAJO ESTA SOLEDAD.

JOSÉ FRANCISCO ORTIZ.



Karen Hollingsworth (1955). Pintora estadounidense. Secret places




Dormir es el lenitivo perfecto y, sin embargo, en su morada somos visitantes extraños, aunque hayamos sido alojados en sus mejores habitaciones, habrá un momento de perturbación que cancelará el bienestar, y seremos echados irremisiblemente al mundo. Cuando el sueño continúa fuera de sus fronteras, es porque aún no hemos nacido.


Santa Cruz de Mara, 21/06/2012


José Francisco Ortiz Morillo.

martes, 26 de junio de 2012

PARA NOMBRAR EL ÁRBOL.



PARA NOMBRAR EL ÁRBOL




Michael kenna (1953). Fotógrafo inglés



A Santa Cruz de Mara, donde escribo.


Hay un límite en el árbol,
un límite que viene de la tierra,
—desespera el hombre, no lo encuentra—
sus raíces son garras prisioneras,
obedecen el llamado de las nubes,
desgastan las hojas en el aire,
y vuelven los inviernos a trazar
el destino del bosque,
sus formas nos han sido negadas
cuando exhalada alumbró la vida.
El árbol gira en la copiosa noche,
con sus verdes siderales,
hasta cubrir la vastedad del cielo.



Santa Cruz de Mara, 24/06/2012.



José Francisco Ortiz

jueves, 21 de junio de 2012

PIEDRA.




PIEDRA


Luis Astrozzi Mauget (1891-1966). Pintor chileno.








Yo escuchaba
esa remota pena del aljibe
como si una distancia
impredecible,
viniera a mostrar
el rostro austero de la vida,
y sin embargo
el sonido sordo
hablaba más de los ausentes
en el lento aire de la casa.






De: Cantares (1986)



José Francisco Ortiz.

miércoles, 20 de junio de 2012

POR BLASÓN, LA POESÍA



POR BLASÓN, LA POESÍA


Hace algunas semanas escribí una nota a propósito de las discusiones que nuestros parlamentarios deslucían en la Asamblea Nacional. No quiero ahondar en ello. Sin embargo, la recuerdo a propósito de los comentarios que aparecen en algunos medios escritos y, especialmente, en facebook derivadas de las declaraciones del poeta Luis Alberto Crespo.

Lamento la desproporcionada respuesta, porque dicho autor sólo ha hecho uso de la libertad de expresión que le consagra la Constitución Nacional y, por lo tanto, manifiesta sus predilecciones, nos agraden o se tornen reticentes a nuestros oídos.

Me parecen epítetos que tratan de reivindicar una postura política en tiempos donde la sindéresis debería mostrarse como un todo y no seguir cortando la piel de la patria, como si los gritos de unos sirvieran de lenitivo de las acusaciones que se esgrimen.

Esta actitud viene de larga data. La conocí en los años sesenta y siguientes. A los escritores y artistas que, por alguna razón, trabajaban como empleados públicos se les llamaba “los poetas del estado”. Los epítetos venían de la izquierda. Y aquello parecía como un sagrado convite de fuerzas encontradas.

De todas maneras, en este campo de la cultura, todos convivían y soterradamente trabajaban hacia el logro de sus fines ideológicos particulares. Pero que yo recuerde, había un bien común: la cultura. Y no sé porque en este instante hay tanta rabia, tanto menosprecio, porque alguien se expresa libremente, y, lo más grave, es que muchas de estas frases vienen precisamente de los hombres y mujeres que, me consta, tienen por blasón a la poesía.

José Francisco Ortiz Morillo
Santa Cruz de Mara, 20/6/12



lunes, 18 de junio de 2012

JOSÉ FRANCISCO ORTIZ MORILLO.



Win Wenders (1945). Cineasta alemán. Fotograma de El cielo sobre Berlín, 1987





He comprendido que hay dos posibilidades de ser en el mundo. Cuando las voces de la calle te hacen visible, estás perdido porque hay abandono del espíritu y el cuerpo es centro de todas las vehemencias humanas; en cambio, si las muchedumbres apasionadas en un día de sol no perciben tu presencia es porque hay una gravedad poderosa, como de ángel, que te guarda de las locuras de la vida.

José Francisco Ortiz
Santa Cruz de Mara, 16/6/2012

domingo, 17 de junio de 2012

DOMINGO EN BUENOS AIRES .



DOMINGO EN BUENOS AIRES



Fernando Lipina. Fotógrafo argentino. Noviembre lluvioso.



La semana es un pequeño árbol
con siete ramas y fluyentes hojas
sin término hasta el cumplido
domingo, cuando la noche trasiega
su lenta vastedad en el alma.
Para algunos, seguramente,
es un día de sol porque Sibelius
suena en sus casas, y no hay
quién olvide el vino, la celebración
de los triunfos pasados y el dolor;
por mis recuerdos, sin embargo,
la radio trae la música de Maracaibo,
como un escapulario en mi cuello
donde giran los últimos boleros
como peces en el lago de Felipe Pirela.
No sé, no sé, qué hago en esta mañana
en las calles de Buenos Aires,
atrapado con un tango de lluvia
y las gentes contra los bordes del día.


Santa Cruz de Mara, 3/6/2012




José Francisco Ortiz



jueves, 14 de junio de 2012

JOSÉ FRANCISCO ORTIZ MORILLO




Francisco Ortiz (1917)



Cuántas veces no quedaba como en trance, en posición fetal, acurrucado sobre sí mismo en el borde de la mecedora, como si se tratara de un equilibrista que vagaba en el vacío, y luego, como impulsado por remotas memorias, se erguía y proyectaba su sombra sobre los enseres desordenados de la habitación, levantaba los brazos y parecían alas remontando las horas de su fervor, escarbaba con los ojos la profundidad de la pared, la escrutaba porque sabía que en el repentino repliegue de la luz aparecerían los fantasmas de su niñez… ahora sonreía plácidamente desde el lugar de su victoria porque ya nada podía retenerlo, sólo la oscuridad le negaba las delicias del sueño.



Santa Cruz de Mara, 14/6/2012



José Francisco Ortiz Morillo

JOSÉ FRANCISCO ORTIZ MORILLO.



Francisco Ortiz (1917)



Un día, ahora lejano, mi padre apareció con una caja de creyones y unas hojas de papel… No lo sabíamos pero había iniciado un viaje hacia la imaginación. Las hojas se perdieron en el tráfago de la vida, entonces, necesitado de un espacio duradero se acercaba a las paredes, con delectación las acariciaba y recorría una y otra vez con sus manos, y poco a poco fueron apareciendo líneas, trazos y volúmenes envolventes de un sueño primitivo. Ya no eran creyones, ni carboncillo, la magia del óleo se percibía lentamente. En varias casas habitaron estas otras casas. Distintas familias las miraron y no sin desdén las borraron porque, seguramente pensaron, no estaban acordes con la pulcritud de las paredes. Ahora en este pequeño apartamento de Carache hay un murmullo de voces, la canción de la montaña y el viento rasgado de neblina en la geometría del silencio de mi padre…




Santa Cruz de Mara, 13/6/2012



 José Francisco Ortiz Morillo

miércoles, 13 de junio de 2012

SOBRE LOS DÍAS NUBLADOS.




SOBRE LOS DÍAS NUBLADOS



Cole Thompson (1956). Fotógrafo estadounidense. Lone Man No. 30, Monterey, CA, 2009.




     El amor no pesa más
     que otra dolencia humana,
     no hay distancia
     en la piel que no consuma
     la álgida hora del abandono,
     porque es un territorio
     donde la promesa
     quiere fijar su mirada,
     y, sin embargo, en el fuego
     hay estalactitas perfectas,
     que horadan sin cesar
     el rumbo de las manos,
     en los sollozos del ardor,
     para que vuelva el sol
     sobre los días nublados.



Santa Cruz de Mara, 12/6/2012



José Francisco Ortiz